Si tu tienes muchas ganas de morir

septiembre 29, 2019 Por Alexa Idarraga

Si estas pensando en el suicidio como la salida a tus problemas, quizás al morir te lleves una gran sorpresa.

Según la OMS, cerca de 3.000 personas se suicidan cada día en el mundo (lo que equivale a una cada 30 segundos), y otras 60.000 intentan hacerlo pero no lo logran. Las tasas de suicidio han aumentado un 60% en los últimos 50 años y este incremento ha sido particularmente agudo en países en desarrollo, especialmente entre personas jóvenes: es la tercera causa de muerte entre los 15 y los 34 años a nivel mundial.

Es verdad, hay días demasiado oscuros, donde parece que no hay salida, que nada tiene sentido y que todo duele. La depresión viene como el resultado de diferentes vivencias, aun desde la niñez, palabras que marcan, actitudes, miradas, reproches, traiciones, incomprensión, momentos tristes que se quedan sin exteriorizar porque piensas que a nadie le interesa tu sufrimiento o crees que no tiene sentido compartirlo porque pensarán que exageras. Miras a tu alrededor y parece que estas sólo con tu sufrimiento, comparas tu vida con aquellos que muestran una vida perfecta en sus redes y aunque tu también compartes, crees que ellos realmente son felices, lo que no sabes es que hay una gran cantidad de personas que se sienten como tu y mientras por fuera sonríen, por dentro su mundo interior se está derrumbando también.

Por eso, antes de tomar una fatal decisión ten en cuenta lo siguiente:

  • Lo creas o no , debes saber que eres eterno: Al morir tu corazón dejará de latir, dejarás de respirar, tu cuerpo entrará en estado de descomposición y como polvo que es, volverá a la tierra, ya sea que te entierren o te cremen. Pero tu alma seguirá viva y descubrirás que al morir no se habrán solucionado tus problemas, antes bien, tendrás que dar cuenta de cada uno de tus actos ante el creador del universo y juez justo. Es decir que posiblemente estés frente al mayor problema ya que no serán otros 70, 80 o 90 años, sino toda una eternidad.
  • Todo el mundo sin excepción ha experimentado tu misma sensación de insatisfacción: Debido a que tu alma es eterna, debe aferrarse a algo eterno, porque cualquier cosa material a la que te aferres que no tenga la misma eternidad de tu alma, terminará trayendo frustración, decepción e insatisfacción. Aun si te aferras a una persona que tiene heridas como tu y tiene las mismas luchas tuyas, no podrá suplir todas tus necesidades y llenar tu corazón como realmente lo necesitas. En ese orden de ideas todos sin excepción han llegado al punto de hastiarse de todo lo que el mundo ofrece, por más atractivo e interesante que parezca. Aun el hombre mas rico y sabio de toda la historia experimentó esta misma sensación. (Leer blog Volviendo a la esencia)
  • Quédate quieto y piensa en quien realmente eres: Esa sensación de insatisfacción en la mayoría de ocasiones tiene que ver con el desconocimiento de quien eres en realidad. Por esa razón hacer y tener se han vuelto más importantes que ser, y al hacer y tener por encima del ser, equivocadamente llenas el vacío del corazón, creyendo que el dinero, los títulos, los likes ó la aprobación de otros determinará tu valor como persona. Cuando descubres que quien prometió amarte, rompe su promesa, sientes que la base sobre la cual estaba fundamentada tu identidad y seguridad se destruye ó cuando quiebras económicamente, sientes que con la quiebra perdiste tu valor o cuando estas solo, crees que no eres valioso para otros. Lo mejor que puedes hacer en esos momentos de extrema tristeza e inseguridad es quedarte quieto, si lo se, estar a solas contigo mismo es terrible y lo evitas al máximo, todos evitamos ese incómodo momento de encontrarnos con nosotros mismos, nuestro pasado, nuestros errores, nuestra humanidad, nuestra fragilidad, pero para salir de donde estás, deberás tener la valentía de parar, para no seguir disimulando o apaciguando la verdadera razón de tu desierto. Esa misma valentía que tendrías para tomar la decisión de acabar con tu vida, úsala para mirarte al espejo y reconocer que necesitas reconciliarte con Dios, contigo mismo y con quien eres en realidad. Eres creación perfecta del dueño del universo, eres su diseño, te ama y no quiere que sigas viviendo sin rumbo fijo. La personalidad que tienes, tus talentos, esa sensibilidad especial es todo lo que puso en ti para cumplir un hermoso propósito en el mundo. De ti depende que mañana alguien llore tu muerte antes de tiempo ó que alguien sonría con tu historia de vida que seguramente salvará muchas vidas. Si alguna vez has escuchado de Jesus, sabrás que sufrió para que tu no sufras y murió para que tu alma encuentre verdadera paz aquí y en la eternidad. El sufrió como tu, fue traicionado como quizás lo has sido tu, fue abandonado y despreciado, pero soporto ese dolor solo por amor a ti.
  • Exterioriza tu dolor con las personas indicadas: El mayor error que seguramente todos hemos cometido es confiar esos sentimientos a las personas equivocadas, que solo te ofrecerán tratamientos paleativos cuando lo que tu alma necesita es sanar de raíz. Todo lo que hagas para callar la voz de tu alma que anhela reposo, terminará trayendo más presión a tus episodios de depresión hasta el día en que ya que no aguantes más.

Naciste para algo mas que pensar solamente en morir, vamos palante, aun hay mucho camino por recorrer.

No te quedes con las ganas de saber lo que pudo haber pasado si te quedabas en este mundo hasta que tu creador decidiera la fecha de tu partida. Dios quiere ser el guionista de la segunda parte de tu historia y muchos querrán leer esa maravillosa historia.