Volviendo a la esencia

septiembre 20, 2019 Por Alexa Idarraga

Esta parte de mi vida se llama: Volviendo a la esencia

Muchos son felices porque acaban de recibir su sueldo, su prima y quizás su liquidación.
Me pregunto que pasara mañana cuando todo el dinero recibido haya quedado en las cajas registradoras de los más imponentes almacenes. ¿Seguirás siendo feliz?

Algunos son felices porque acaban de conocer a una persona maravillosa que con sus palabras, detalles y expresiones de amor logró derretir un corazón de hielo. Me sigo preguntando ¿Que pasará mañana cuando descubras que a pesar de lo intenso del romance, nuevamente te empiezas a sentir solo porque aquellas palabras, detalles y expresiones solo hacen parte, para algunos, de un bonito pasado y para otros, de una dolorosa experiencia?

Otros son felices porque la fama está tocando a la puerta de su vida. Me pregunto nuevamente ¿Qué pasará mañana cuando la belleza se haya ido y las agencias, medios y managers ya no estén interesados en tu superficial fuente de ingresos?

Llegué a pensar que mi pensamiento era cruel, pesimista y con cierto toque de envidia, pero me basto con leer a Salomón para comprobar que éste sentimiento de insaciabilidad ha acompañado al ser humano durante toda su vida, aun al hombre más sabio que ha existido en toda la historia.

Eclesiastés 1: 14
«Mire todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí todo ello es vanidad y aflicción de espíritu»

Evidentemente influenciados por las emociones del momento, compramos, disfrutamos, nos saciamos hasta el punto de hastiarnos, ahorramos todo el año para el artículo de moda, llámese zapatos, celular, auto o casa dependiendo de la capacidad económica, para llegar a la misma conclusión ¿Esto es todo? Hacer de payasos se ha convertido en nuestra especialidad porque mientras nuestro mundo interno se derrumba en pedazos, hacemos creer al mundo que el paraíso existe.

Entonces si todo debajo del sol es vanidad y el escritor hace la salvedad, quizás encima del cielo exista algo que supere la vanidad de este mundo hipócrita y hostil. Las cosas que se ven son temporales más las que no se ven son eternas

Y a este punto de mi vida he llegado…

He conocido la abundancia y he errado en la mayoría de mis movimientos financieros
He amado con pasión y me he equivocado al pensar que con la partida de alguien, partía también mi capacidad de ser feliz.
He vislumbrado una pequeña muestra de fama y he comprobado que de los cientos que te aplauden, son muy pocos los que se quedan contigo cuando se apagan las luces.

Y aquí estoy, tratando de aferrarme a lo único eterno y maravilloso que tengo, a aquel que no solo ha prometido estar conmigo todos los días de mi vida, sino que lo ha cumplido.

Si hoy vuelvo a amar, a creer, a sentir, a vivir, será con la plena convicción de que nada ni nadie superará el amor eterno y maravilloso de mi incomparable Jesús.

Cuando te encuentras frente al abismo y sin aparentes esperanzas, deberás tomar una decisión, huir, acabar con todo o volver a la esencia y concluir con tus manos vacías y tu corazón hecho pedazos que absolutamente TODO SE TRATA DE EL.

Gracias Dios por haberme permitido perder todo lo que este mundo ofrece porque de no ser así no te hubiese encontrado.